La Mara(bunta)


La Mara llegó a mi casa cuando nada en mi vida tenía sentido y yo estaba a punto de tirarme a la línea del metro. Mis viejos vieron que la única solución en mi vida era poder hacerme cargo de algo, así que un día agarramos la camioneta y partimos a Buin a comprar “al perro” salvador de vida de María José, el perro Espíritu Santo, Santa Mara.

Yo jamás en mi vida había tomado en brazos a un perro, los odiaba. Eso de sentir como una gelatina viviente en mis brazos, para mí, era lo más asqueroso de la vida. Además el olor a perro, avemaríapurísima! Entonces para mí esto era como la locura máxima del universo.

La cosa es que llegamos a Buin y un señor con cara de perro nos recibió y nos mostró como un millón de canastos de mimbre llenos de perros chicos. Yo con mi peor cara de asco, me acerqué a uno de ellos y vi a puros perros cachorros fifís amontonados durmiendo uno arriba del otro. Eran esos perros cachetones bien blancos con negro, y lloriqueaban al unísono formando una melodía realmente escandalosa que no ayudaban en absoluto a lograr que yo amara a los perrunos NUNCA JAMÁS. El cuento es que me atreví a moverlos un poquito para ver sus reacciones, y en lo más profundo del canasto apareció una cosa peluda, muy peluda, diferente a los demás pelajes finos y gritones de los que les hablé. Mi papá me ayudó a sacar esa cosa peluda del canasto y resultó ser EL CACHORRO MÁS ADORABLE DE TODO EL PLANETA Y LAS ESTRELLAS. Era horrible, chico, chino, cochino y hermoso, ideal para mi persona. Yo le pregunté al señor cara de perro si era un quiltro, y me dijo “no, es un wire fox terrier, hijo del campión de Shile”. Ahí me acordé que ese perro era el que tenía Tin Tin, entonces me imaginé paseándolo por las calles de mi barrio y a toda la gente diciéndome que yo tenía al perro de Tin Tin y fue una sensación maravillosa, por fin sería popular (en aquellos tiempos yo tenía esos pensamientos muy estúpidos debido a una enfermedad depresiva de mi ser).

La Mara ya se llamaba así de nacimiento, así que tuve que dejarle ese nombre nomás (yo le quería poner Chandler, como Chandler Bing de Friends). La subimos a la camioneta y partimos de Buin de vuelta a mi casa en Ñuñoa, y en la camioneta la Mara se vino durmiendo tranquilita y con mucho olor a talco porque estaba tan hedionda a caca que le tuvieron que poner talco.

En mi casa le hice una camita en un poof que tenía en mi pieza, y yo me acosté a dormir en mi cama, y como a las 12 de la noche la Mara se quiso subir a mi cama y yo me puse a llorar porque me dio terror (tengamos en cuenta que la Mara tenía solo 2 meses y su tamaño era como el de una  lata de Coca Cola. Tengamos en cuenta de que yo estaba un poco loca).

Desde ese día la Mara empezó a dormir en la cama de mis papás y se convirtió en su nueva hija, y en mi nueva y única hermana chica. Desde ese día, el olor a perro se convirtió en uno de mis favoritos en la vida. Desde ese día, aprendí que los perros no son gelatinas vivientes, que sus dientes pequeños son incapaces de herir a nadie y que sus ladridos son música apestosa, pero música que alegra corazones. Desde ese día tuve un mejor amigo incondicional que me escuchó en los peores momentos y me ayudó a superar la locura y lograr llegar sana y salva al día de hoy. Desde ese día por fin tuve una amiga para jugar a las escondidas!

Desde ese día, mis papás comenzaron a pensar en agrandar la familia, y ahora tienen 8 perritos hermanos míos todos :)

P.D: La Mara ahora está súper vieja y enferma y ciega y huele a suflitos, pero sigue siendo mi favorita de aquí por toda todita la eternidad.

Comments: 3

  1. JP 7 diciembre, 2012 at 4:45 pm Reply

    Necesito saber como la Mara pudo llegar a oler a suflitos, eso sí que es un verdadero misterio.

  2. Luna 12 diciembre, 2012 at 11:22 pm Reply

    Aiii yo tb tengo un fox terrier. Se llama Spunky, como el perro de Roco’s modern life, y es lo mejor que me ha pasado en la vida.

  3. La Munita 13 diciembre, 2012 at 5:17 pm Reply

    JP: La Mara huele a Chester, Fonsies o quesito porque tiene una enfermedad horrible en la piel que se la provocaron unos veterinarios ineptos.

    Luna! Qué lindo Spunky, quiero conocerlo :D el mío está en el campo y lo echo de menos :(

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